El mejor maestro que he tenido

por David Owen

Extraído de Reader’s Digest (Asian Edition), abril de 1991, pp 47-48.

El Sr. Whitson nos enseñó ciencia en sexto grado. El primer día de clase, nos dio una conferencia sobre una criatura llamada el cattywampus, un mal adaptado animal nocturno que fue arrasado durante la Edad de Hielo. Tenía un craneo en la mano mientras hablaba. Todos tomamos notas y más tarde teníamos un examen.

Cuando nos dieron los exámenes calificados, me sorprendió. Había una gran X roja en cada una de mis respuestas. Había fracasado. Tenía que haber algún error!. Yo había escrito exactamente lo que el señor Whitson dijo. Entonces me di cuenta de que todos en la clase había fracasado. ¿Qué había sucedido?

Muy sencillo, señor Whitson explicó. Había hecho todo el material sobre el cattywampus. Nunca había exisitido tal animal. La información contenida en nuestras notas, por lo tanto, era incorrecta. Qué esperábamos de notas para las respuestas incorrectas?

No tengo que decir que todo el mundo se indignó. ¿Qué tipo de prueba era esta? ¿Y qué tipo de profesor?

Deberíamos haberlo descubierto, dijo el Sr. Whitson. Después de todo, por el momento todos los que habían visto el cráneo del cattywampus (en verdad era un gato). Acaso no había dicho que no quedaba ningún rastro de este animal?. Y él había descrito su visión nocturna, el color de su piel y cualquier número de otros hechos que no podía haberse sabido. Él le había dado el animal un nombre ridículo, y aún no había sido sospechoso. Los ceros en nuestras notas se registrarán en su libro de notas, dijo. Y así fue.

El Sr. Whitson dijo que esperaba que aprenderóamos algo de esta experiencia. Los maestros y los libros de texto no son infalibles. De hecho, nadie lo es. Él nos dijo que no dejáramos que nuestra mente se duerma, y para hablar alguna vez pensemos si el libro de texto estaba mal.

Cada clase era una aventura con el señor Whitson. Todavía recuerdo algunos períodos la ciencia casi de principio a fin. El día que nos dijo que su Volkswagen era un organismo vivo. Nos llevó dos días completos para armar una refutación que aceptaría. Él no nos dejó en paz hasta que habíamos demostrado no sólo que sabíamos lo que era un organismo, sino también que teníamos la fortaleza para defender la verdad.

Hemos llevado nuestro escepticismo a estrenar en todas nuestras clases. Esto causó problemas para los demás profesores, que no estaban acostumbrados a ser cuestionados. Nuestro profesor de historia daría conferencias acerca de algo, y entonces no faltaba algien que susurraba … cattywampus.

Si alguna vez me pidieron que propusiera una solución a los problemas en nuestras escuelas, esa solución sería el señor Whitson. No he hecho ningún gran descubrimiento científico, pero la clase del Sr. Whitson nos dio a mí ya mis compañeros algo igualmente importante: el coraje de mirar a los ojos y decirles que están equivocados. También nos mostró que uno puede divertirse haciéndolo.

No todo el mundo ve el valor de este. Una vez le conté a un maestro de escuela primaria sobre el señor Whitson. El profesor estaba consternado. “No tendría que haberte engañado así”, dijo. Miré al maestro a los ojos y le dije que estaba equivocado.

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