Efecto Paranoía

-Señor, ha dejado su pasaporte…
- ¿Cómo sabe que es mío?
-Pues porque tiene su foto…
- ¿Quién le ha dado permiso de revisar mi pasaporte?
- Vi que se le caía del bolso, sólo quería estar seguro…
- ¿Qué tiene mi bolso?
- Su bolso no tiene nada…
- ¿Ha revisado mi bolso también que sabe que no tiene nada?
- No me refería a eso…
- ¿Usted nunca se refiere a lo que realmente se quiere referir?
- Señor, por favor, cálmese…
- ¿Que me calme? ¿Cómo sabe que he tenido un mal día?
- No lo sabía, lo lamento…
- ¿Me encuentra patético acaso?
- Señor, tome su pasaporte y vaya tranquilo…
- ¿Cree que el pasaporte le va a librar de mis sospechas?
- De qué sospechas me habla, señor…
- Mis sospechas de que usted es un hombre honrado y tolerante y yo un maniaco atribulado…
- Vamos, señor, que la vida no es tan terrible…
- ¿ME DICE CÓMO VIVIR MI VIDA AHORA?El hombre honrado y tolerante le tira al maniaco atribulado el pasaporte por la cabeza y se marcha. El maniaco se queda pensativo. Ve pasar a lo lejos un cervatillo en la nieve. Llora.
De: AtinaChile
